sábado, marzo 29, 2008

The Black Dahlia


Y bien, volvemos a la literatura y al cine.

La novela La Dalia Negra de James Ellroy es desgarradora. Aún antes de tocar su primera línea, cuando apenas si vamos en la dedicatoria ya nos enfrentamos a esta frase:
Para
Geneva Hilliker Ellroy (1915-1958)
Madre: veintinueve años después, esta despedida de sangre.

La película realizada en 2006 por Brian de Palma no llega a ofrecernos esa construcción de personajes que hace Ellroy en la novela, pero es un buen complemento después de la lectura del texto para poder apreciar un poco de ese color de Los Angeles de los años 40 en los que se ubica la novela.

1. El Autor

Desde hace mucho tiempo este es uno de los escritores que más me ha llamado la atención, y me fue recomendado por Lobo. Le dicen el perro rabioso de la literatura norteamericana y a la vez uno de sus mejores exponentes. Art Cooper, quien fue su editor para la revista GQ lo describe así: "James es un hombre corpulento, con una voz poderosa y una gran personalidad. Quienes no lo conocen bien lo encuentran amedrantador. Quienes lo conocen a fondo, también. Es tan intrépido como un doberman, como descubrí muy pronto, cuando inténtabamos decidirnos por una historia perfecta".

Su obra es desgarradora y mi afición se convirtió en una pequeña biblioteca de culto. El hombre es todo lo contrario a mi gusto en, por así decirlo, el tema político (Ellroy es re-repúblicano, defensor de la pena de muerte, pro Bush, admirador de los pitbull a los que se piensa que puede llegar a tratar mejor que a su mujer, etc.), pero es muy buen escritor. Ellroy al parecer es al mismo tiempo como el señor fuego y el señor hielo de su novela más conocida: La Dalia Negra. Cuando una vez tuve la oportunidad de escuchar a Antonio Ungar (quien ganó el premio de periodismo Simón Bolívar en la modalidad de Artículo Cultural del año 2006 con una crónica de su entrevista con Ellroy titulada “Ellroy Confidencial”, y publicada en Gatopardo), le preguntó un amigo sobre su encuentro con el escritor, y él comentaba que era lo más parecido a un *** que habría podido llegar a conocer. Al acercarse Ungar al jardín del hotel donde lo esperaba el escritor vio como venía en su dirección, llorando y huyendo, una joven periodista limpiándose las lágrimas y guardando, ofendida y humillada, su grabadora. La crónica salió mejor que la entrevista de la niña y a través de la afición por el boxeo y la historia de Pambelé se abrió la puerta de Ellroy.

Un caso curioso este, pues el escritor es lo más dado a contar sus experiencias personales a su público. Una de las obras de más recordación (y también mencionada por Roberto Bolaño como uno de los mejores libros de la literautra mundial de los últimos 30 años) es su autobiografía titulada Mis rincones oscuros. En esta especie de autobigorafía el escritor narra su vida a los 10 ños cuando se entera del homicidio de su madre y es llevada con el hilo de la conversación y la búsqueda, que hace años después con los detectives que cubrieron el caso y otros amigos de la policía de Los Angeles, de la historia de su madre. Esa historia gravita en la obra de Ellroy y el personaje de una mujer asesinada en 1947 que se reconstruye a medida que avanza la investigación policial en La Dalia Negra es un escenario que pareciera tener ese eco de dedicación materna.

Muchos piensan que la novela policiaca es un género menor de la literatura, nada disitinto del folletín. Yo pienso que hay que ser muy valiente para escribir este tipo de historias, hay que tener muchos cojones para llegar a los vertederos de la sociedad y contar sin encubrimientos y sin máscaras lo que está mal en una sociedad. Ellroy es un maestro del género. Llama la atención su tetralogía de Los Angeles o su serie dedicada a América. En L.A. Confidential demuestra sus habilidades como escritor. En la anteior referencia de Bolaño hay una comparación entre Ellroy Amis. Ambos escritores contemporáneos y ambos con una especie de autobiografías noveladas.
La diferencia la ubicaba Bolaño así:
" Amis escribe una autobiografía brillante, pedante, blanda, la vida de un escritor hijo de escritor. Ellroy, a quien muchos desprecian por consideraciones tan imbéciles como que se trata de un escritor de género, escribe una autobiografía sesgada, unas memorias que surgen directamente de los límites del infierno. En realidad lo que hace Ellroy es investigar y recrear, sin ocultar nada, la vida de su madre, los últimos días de vida de su madre violada y asesinada en 1958 y cuyo asesino jamás fue descubierto.
Como el crimen parece ser el símbolo del siglo veinte, en las memorias de Amis también hay un asesino en serie, el infame Fred West, en cuyo jardín se encontraron los restos de ocho mujeres, entre ellas una prima de Amis desaparecida muchos años antes. Pero Amis, cuando se acerca al abismo, cierra los ojos, pues sabe, como buen universitario que ha leído a Nietzsche, que el abismo puede devolverle la mirada. Ellroy también lo sabe, aunque no haya leído a Nietzsche, y allí radica la principal diferencia entre ambos: él mantiene los ojos abiertos. De hecho, no sólo mantiene los ojos abiertos, Ellroy es capaz de bailar la conga mientras el abismo le devuelve la mirada
" (Entre parentesis, Anagrama).


Gran parte de la obra de Ellroy se construye con diálogos y una redacción cargadas de puntos seguidos, fechas y horas, como si estuvieramos ante un informe policial de rutina. Por eso es difícil dar cuenta de su profundidad en una frase escogida, cuando es necesario sumergirse en sus personajes para entender su obra.
2. Las películas

"Salí corriendo del picadero, bajé los peldaños y doblé la esquina hacia Norton, con Lee pisándome los talones. Al ver que un coche del departameno fotográfico y el furgón del forense se detenían con un chirrido de neumáticos, aceleré mi carrera. Harry Sears estaba bebiendo sin esconderse ante media docena de agentes; distinguí un destello de horror en sus ojos. Los hombres de las fotos habían entrado en el solar y se desplegaban por él, apuntando sus cámaras al suelo. Me abrí paso a codazos por entre un par de patrulleros y vi a qué venía todo aquello.

Era el cuerpo desnudo y mutilado de una mujer joven, cortado en dos por la cintura. La mitad inferior yacía entre los hierbajos, a unos metros escasos de la mitad superior, con las piernas bien abiertas. Del muslo izquierdo le habían amputado un gran trozo en forma de triangulo y (..)" (La Dalia Negra).

Estuve esperando que la película sobre La Dalia Negra llegara a los cines colombianos, pero si llegó no me di cuenta. Tuve que conseguirla en DVD. El film está dirigido por Brian de Palma y cuenta, entre otros actores, con el siguiente elenco: Josh Hartnett, Scarlett Johansson, Aaron Eckhart, Hilary Swank.


Pese a que la película no tuvo críticas geniales, a mi me parece que recrea de forma amena los hechos descritos en el Libro, pero no llega ni po run momento a superar la tensión y el suspenso así como las sensaciones de caída al abismo y el desgarro que produce la narración del autor.

Una de las partes que más me gustó de la novela trata de cómo uno de los personajes se pierde en la desesperación en el desierto mexicano. Esa figura de la persona perdida en territorio de frontera se puede ver en la literatura con Los Detectives Salvajes o el mismo Archimboldi de Bolaño, tanto como se ve en Ellroy o en Cormack McCarthy. Ese escenario de perdición es una de las mejores escenas de la película No country for old men de los hermanos Cohen, al momento de la llegada y despertar en Mexico de su personaje con un mariachi que le canta en español "quisiste volar muy alto..." y el hombre saca un dólar ensangrentado para preguntar por un mpedico, y sorprende que la misma figura en La Dalia Negra, pese a estar en la novela, no se integre a la narración audiovisual. Creo que quienes adaptaron la película deben considerar eso hoy como un error, al ver ganar el oscar a los Cohen.


Ese es uno de los problemas más graves de las adpataciones: el qué cortar. La película no quiere cortar mucho y para eso se apoya en la voz en off, que no ayuda a la construcción de los personajes de la historia por cuanto los vemos mediados por el protagonista, que se convierte entonces en el mejor personaje delimitado. La línea era simple: construir el personaje de alguien que sólo aparece como un muerto en la historia. Ahí falla la película y es probable que por eso corten escenas del texto como la perdición y caída de uno de sus personajes. Además que éste es uno de los elementos claves en la lectura de Ellroy, pues otra de las figuras de personajes que se repite es ver al protagonista llegar a caer en los peores fondos para erguirse como un ser humano a enfrentar la adversidad. Muchas veces sus personajes desaparecen en la bebida para llegar al final de su texto, o de forma más metafórica se esconden en los subsuelos y sotanos de las casas viejas para aparecer rompiendo el suelo en el enfrentamiento final. Una escena magistral está en otra de las adpataciones cinematográficas de Ellroy, cuando el detective al que interpreta Russel Crowe en la película L.A. Confidential, traducida como Los Ángeles al desnudo, se esconde debajo de las tabals podridas de un motel olvidado para de allí surgir en toda su dimensión humana al momento del duelo final en que se juega la vida.


Eso es lo que falta sentir en la película, ese jugarse la vida, esa sensación de perdición de sus personajes. Esa atmósfera llena del glamour de Hollywood que escondía entre las botellas de gin y las estrellas de cine, los asesinatos; que esocndía en la opulencia la corrupción, y el horror que discurría en cada hush-hush. Por eso podemos apreciar tan bien la escenografía, pues perdemos de vista a los personajes, pero de esto el espectador desprevenido de la obra de Ellroy no se dará cuenta y disfrutará de una buena película. Lo que repito, no deja de ser una ganancia para el espectador que llega con la obra leída a ver la película.


¿Gueto?

Hago estas anotaciones para poder pensarlas en un futuro:
Salimos a tomar una cerveza después de una conferencia de más de tres horas con el uruguayo K. que atravesó por todo el debate latinoamericano de nuestras disciplinas académicas. Nos fuimos con un grupo más pequeño y con K. a un bar cercano. Tocamos el tema político y le contábamos al uruguayo de los problemas con la concentración de la propiedad de los medios en Colombia. La paraguaya, compañera del grupo, mencionó que en su caso particular ella ya había dejado de escuchar radio y ver los noticieros de televisión colombianos por que nunca en toda su vida se había sentido 'tan de minoría' como en Colombia. Tantó pensamiento mayoritario la hacía sentir como en un gueto. Luego llegó uno de nuestros profes que se va después de ganar la Fulbright. ¿Es en verdad posible la integración latinoamericana? Al despedirnos del invitado internacional nos fuimos a tomar otras cervezas con una profe, y con la mexicana a quien ya le duele este país como propio, y no deja de horrorizarse.

viernes, marzo 28, 2008

Killer Cat: periodismo patriótico

¡No pasarán!,

Hay días en que la rabia consume el espíritu y uno de pronto abandona la literatura e intenta revisar qué ha pasado en el mundo, y llega a esa caja estúpida que todos vemos y observa que la noticia principal del día (con la que se da la apertura de uno de los noticieros de más alto rating en Colombia) trata sobre un gato con rabia ( y no sólo abren con esa noticia sino que le dan cubrimiento especial de casi 10 minutos, ¡10 minutos!, eso es una eternidad en cubrimiento de televisión). Esto sucedió en el noticiero de Caracol. En el noticiero de RCN la cosa es peor, pero de ellos ya se sabe. Las únicas notas serias las vi en CM& y Noticias UNO (pero ya sabemos que son muy pocos los que miran estos noticieros).

Ayer, por poner un ejemplo más en ese Periodismo Patriótico del que Lobo ha hablado ya en varias entradas de su blog, dejé de leer a Nelly Sachs y Celan para ir a un Coloquio de Lectura que se hace en el marco de la celebración de Bogotá como Capitál Mundial del Libro. Fue muy interesante, pero otro día hablaré de él. Y esto es, en parte, porque me encontraba ansioso de poder llegar a ver los noticieros de televisión y saber cómo los medios colombianos habían manejando tan delicadas noticias como aquella que apareció en la primera plana del día de ayer en El Tiempo sobre la captura de 15 militares colombianos implicados en la masacre de Apartadó. No puede (debe) ser, decía yo, al leer cómo los paramilitares y miembros del ejercito le habían cortado la garganta a un niño de cinco años acusándolo de guerrillero, todo frente a sus padres que miraban horrorizados - No, la palabra es aterrorizados porque esto es terrorismo de Estado - aún con vida. Esto tiene que ser todo un escándalo, dije yo. Pero pronto me di cuenta que algo iba mal. En el transcurso del día esa noticia pasó de ser la titular del on-line de El Tiempo a ser la segunda, desplazada por las revelaciones del Defensor del Pueblo sobre el estado de salud de Ingrid Betancourt. Bueno, una noticia importante a nivel internacional dije yo.
Luego ésta noticia fue desplazada por la captura de un senador de Antioquia por paramilitarismo. Bueno, otra noticia importante. Pero lo raro es que ahí ya la noticia de los 15 militares implicados pasaba al lugar de las noticias siquiera destacadas en una de las secciones del online, pese a ser una de las noticias más comentadas. Luego aparece la vinculación de oficiales de la Fuerza Aérea Colombiana en el transporte de personal y comida de una campaña política de un partido afín al uribismo, de una posterior miembro del Senado de la república hoy investigada (como tantos otros) por relaciones con el paramilitarismo. Pero esta noticia no ocupó un lugar importante, sólo el cuarto o quinto puesto en esa pirámide invertida de la información. Mi punto es que cualquiera de estas noticias era lo suficientemente grave como para ser considerada la noticia de apertura en un noticiero, la sola noticia de Ingrid llegó a la prensa internacional y a CNN, pero en Colombia hay al parecer una censura informativa o una completa estupidez y falta de criterio de los directores de noticias. Hoy la noticia de la vinculación a la investigación de los 15 militares sólo es una más en la sección de Justicia y tiene declaraciones oficiales, y nada se dice de la masacre en sí. Incluso foristas de El Tiempo defienden esa acción por considerar justa acción contra las guerrillas (me encanta saber que los niños de 4 o 5 años tienen la suficiente formación política para ser guerrillros desde chiquitos, pues siginifica que aprendieron a leer al año y comenzaron a leer El Capital de Marx a los tres, lo que habla muy bien de la educación rural).

Pensé que nada más se podía esperar de los rezagos del "Comité de Control de Información en Estado de Preguerra" que aplicó secretamente El Tiempo en los últimos días. Pero no esperaba lo mismo de los noticieros televisivos. La noticia más importante para ellos fue la de un gato con rabia que mordió a un niño (y cerré los ojos y vi la sangre de un niño de 5 años degollado con un machete cayendo a gotas en el barro húmedo y escuché un grito mudo de sus padres). 10 minutos al gato asesino y y menos de un minuto para verdaderos asesinos. Nada se dijo, no hubo investigacón periodística que revisara los videos del día posterior a la masacre, cuando el Presidente Uribe salió dudando de la misma. El periodismo patriótico también consiste en rodear al presidente (Mi opinión en esto es la misma de Jaime Garzón -asesinado también por el paramilitarismo-: Hay que rodear al presidente, pero para que no se escape).



Similar tratamiento ocurrió con la Revista Semana. De todas formas, a pesar del gobierno y del uribismo radical, una editorial del diario El Tiempo aborda el tema con la debida seriedad y sabe que de plano volveremos a escuchar de esta masacre por los tribunales internacionales. Sin embargo, esta editorial ya no tiene los más de 300 comentarios que generalemnte rodean a una editorial polémica, sólo 67 comentarios (imagino que la mayoría de la oposición) al momento de escribir esto.

Y además, a pesar del gobierno y el uribismo radical , las fotografías que tomó Abad Colorado el día siguiente a la masacre de Apartadó quedarán en la memoria de la infamia de esta guerra como ya quedó la imagen de Ingrid Betancourt en cautiverio o la de los soldados en los campos de concentración, o la del Palacio de Justicia (la toma de la guerrilla y las desapariciones y asesinatos extrajudiciales del ejército), o la bala en la frente de Reyes, o Pablo Escobar con el cartel de detenido en El Espectador. A todas esas imágenes, como dice Antígona Gómez, les digo No al olvido, porque no quiero.

A los uribistas radicales (no todos los uribistas son radicales, hay que aclararlo) les dejo aquí una imagen de lo que ellos consideran terror: un gato con rabia.


En otras partes de este país nacionalista se considera terror que personas que marcharon el 6 como Antígona sean objeto de amenazas de muerte de los paramilitares fascistas, o que en circulos de Universidades rueden por ahí estas indignaciones .

Perdón por este post pero creo que me mordió el gato de la rabia por ver qué noticias y qué muertos son los que importan en Colombia.

lunes, marzo 24, 2008

24 de marzo: WALSH


Hace algún tiempo prefiero dar vagas respuestas históricas a los 'hechos'. Hoy, 24 de marzo, es el anirvesario de una de ellas:


Fragmento final de la Carta abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar, escrinta en Argentina, Buenos Aires, el 24 de marzo de 1977:

"(...) Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles".

Rodolfo Walsh,Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

sábado, marzo 15, 2008

The Lone Ranger - Guillermo Tell


En las pasadas vacaciones de final de año tuve la oportunidad de leer un libro que me había prestado el viejo Plotino (al que le estoy leyendo con lupa su artículo recién publicado en la revista Question). Dicho libro era una joya, se trataba del Guillermo Tell de Schiller. Recordé una versión mitad comic y mitad diálogos de la historia que fue una de las delicias de mi infancia. Después de leerla solía sentarme a ver televisión y a comparar las cosas desde la mirada del hijo de Tell. No sabía cuán intrincada se encontraba en mi vida esa lectura bajo un héroe que ahora adivino similar y acompañada por la música de Rossini.

Anoche, por ejemplo, me dediqué a escuchar de forma muy juiciosa a Rossini y lo que escuché me devolvió a los héroes de la infancia. No soy muy bueno escuchando la música clásica y no estoy para nada entrenado en la apreciación musical. Lo primero que hice fue poner La Gazza Ladra, la cual escuchó desde que la acompañé de la lectura de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. Pero nunca iba más allá en la obra de Rossini, así que decidí anoche escucharla lo más completo que pudiera mientras leía algunas cosas sobre el capital social nacional. De repente escuché la obertura de Guillermo Tell, no sabía que esa era la melodía que sonaba pero sentí en su inicio la calma y luego la llegada de la tormenta y la amenaza que se cernía sobre los cantones; deje los libros a un lado.


La melodía es la que suele acompañar esas antiguas Fantasías animadas de ayer y hoy de la Warner, en que luego de una tormenta sale el sol y todos los animales del bosque salen de sus escondites a iniciar las labores del nuevo día entre pajarillos azules que revolotean en el bosque. Recordé que esa era la sensación que daba a entender Schiller. Me dije, Esta tiene que ser Guillermo Tell, y recordé el libro, un día de primavera amenazado por la tormenta, un paisaje bucólico, sencillo y bello. Luego la música fue subiendo en tensión y se compagina con la tensión del personaje que huye, los policías que le persiguen en la frontera y luego la llegada salvadora de Tell quien presta su brazo a la libertad. Tell se convierte luego en un personaje profundamente libertario que lucha contra la opresión en los cantones. La llegada del héroe de pronto sonó muy familiar. Ya había escuchado esa melodía, y la había escuchado en mi infancia tantas veces que me la sabía de memoria, tal como la de Fantasías animadas de ayer y hoy.


Me emocioné tal como cuando era un niño y me sentaba en la baldosa verde con intrincadas figuras llenas de líneas rectas y pequeñas curvas como flores entre el negro y el blanco, a la sombra de un gran árbol de mango que hoy ya no existe, y la pantalla de televisor que anunciaba, aún no recuerdo si antes o después de Batman, la aparición del Llanero Solitario en su caballo blanco mientras sonaba ese final de la obertura Guillermo Tell de Rossini. Y me parece increíble que haya escuchado tantas veces a Rossini en mi infancia y que a mi lado existiera bajo la figura de la cultura POPular norteamericana un héroe con las cualidades libertarias de Guillermo Tell, muy escondido en la bandera norteamericana y que lamentablemente ´se ve reducido hoy como un sinónimo de las intervenciones unilaterales y arbitrarias de algunos norteamericanos, y, ¿por qué no decirlo?, de algunos colombianos, que olvidan lo profundamente anarquista y libertaria que es la figura de Guilermo Tell que me gusta ver en el trasfondo de The Lone Ranger y que por fin me da una visión distinta del pañuelo rojo (más allá de la obiva referencia al blanco, rojo y azul de ciertas banderas).



miércoles, marzo 12, 2008

Todesfuge

Fotografía de Paul Celan

Anoche me levanté a las 2 a.m. y tenía a mi lado el libro "Doce anillos" del ucraniano Yuri Andrujovich (Acantilado, 2007), que trata sobre un fotógrafo extranjero en su propia tierra, haciendo viajes de Austria a Ucrania, pero me acerqué a mi libreta de apuntes en donde había copiado algunas cosas de Celan. Pensé en el poeta Paul Celan y en su muerte. Celan había estado leyendo una biografía de Hölderlin que dejo abierta sobre su mesa, con un pasaje subrayado: "A veces el genio se oscurece y se hunde en lo más amargo de su corazón".

Paul Celan salió a caminar un día de abril de 1970 por esa París que no lo vio nacer, por la Francia que no lo salvó cuando los rusos llegaron y se fueron, cuando los alemanes entraron. Celan había nacido 50 años atrás en lo que hoy podría llamarse Ucrania (región que ha tenido muchos nombres), en la ciudad de Czernowitz, capital en ese entonces de la provincia de Bucovina. Región que luego pasó a ser un anexo de Rumanía, un anexo de la U.R.S.S. en la que toda su población, con una fuerte presencia judía, terminaría luego siendo una ciudad más del protectorado alemán (el espejo del horror y el horror). La Czernowitz para los alemanes, Chernivtsy para los ucranianos, Cernauti para los rumanos y Tchernovtsy para los rusos.

Pensé en Celan escribiendo poemas. Uno de sus poemas, Fuga de muerte, relata en versos que sonarían como una fuga musical todo el horror de un campo de concentración. Pensé en Celan escribiendo poemas en los que cuenta la muerte de su madre, sabiendo que con cada verso que escribía llamaba de nuevo a los asesinos, los convocaba en su memoria y se repetía la escena, el corazón herido de plomo de su madre. Cada vez que escribía sobre ese tema volvían a asesinar en el poema a su madre. En un poema que Celan no quiso publicar en vida, escribía:

Madre, ellos callan.
Madre, ellos soportan
que la infamia me difame.
Madre, nadie
contradice a los asesinos.
Madre, ellos escriben poemas.

Luego imaginé a Celan caminando por la orilla del Sena. Bajando de su casa y acercándose al puente Mirabeau, que queda a poca distancia de la calle en la que vivía. Carlos Ortega, en el prólogo a sus "Obras completas" (Trotta, 1999), abre con un poema de Apollinaire sobre el puente Mirabeau:

Bajo el Pont Mirabeau discurre el Sena
Con mis amores
Por qué me lo recuerda
Primero era el placer después la pena

La noche va trayendo su momento
Van pasando los días yo me quedo

Ortega rastrea de inmediato un verso de Celan sobre el mismo puente Mirabeau sobre el Sena, que se encuentra en el poema "Y con el libro de Tarusa":

Del sillar
del puente, del que
él rebotó
hacia la vida, en vuelo
de heridas, - del puente Mirabeau.
Donde el Oka no fluye. Et quels
amours!

En la ciudad de Tarusa, atravesada por el río Oka, nació la poeta rusa Marina Tsvietáieva en 1892, y un verso de ella abre el poema de Celan. Tsvietáieva era admiradora y le escribía cartas a Maiakovsky, quien se suicidó en un lejano abril de 1930. Tsvietáieva se ahorcó en 1942. El primero de mayo de 1970 es encontrado el cuerpo de Celan ahogado en el Sena. El día de su entierro la ganadora del Nobel Nelly Sachs, su amiga (más que una amiga su hermana y también ella sobreviviente de esa transformación del nacionalismo en el fascismo Nazi), moría en Estocolmo. Un año después el crítico y amigo Peter Szondi, también sobreviviente judío en la Alemania nazi, se suicidaba.

Pensé entonces en ese capítulo oscuro de Primo Levi, en su muerte aún no aclarada entre el descanso y el suicidio. Pensé de nuevo en Celan en el año de 1942, viviendo bajo el comando alemán y en el trabajo que tuvo que realizar para sobrevivir: recoger todos los libros escritos en ruso que hubiera en la ciudad y luego quemarlos. Pensé entonces en uno de los personajes de Bohumil Hrabal en su libro “Una soledad demasiado ruidosa”, un hombre que vive de prensar y destruir libros en Praga. Pensé entonces en Bohumil Hrabal, balanceándose en un quinto piso y su muerte aún no aclarada que apunta hacia el suicidio.

Llevaba dos días sin dormir y luego dormí casi dos días. Estoy ayudando a escribir algo para un magazín del Corriere della sera en donde todo es bonito y bello en esta ciudad. El amanecer de esta mañana fueron para mí las 2 a.m. y no todo era bonito y bello. Al levantarme volví a escuchar los acostumbrados disparos que vienen desde el cerro y pensé en que sobre las mismas avenidas de esa ciudad chic que estoy describiendo pasó una marcha de las víctimas. Una marcha que fue tímida al principio, cargada de miedos y gente sin voz ante el nacionalismo rampante que no le interesa ver otras víctimas, que niegan su derecho a existir como tales. Una marcha tímida al principio que degeneró 6 horas después de su inicio en un conflicto en la Plaza de Bolívar. Amigos de otros países (Argentina, México, Paraguay, Chile, Francia y los nombro para que no piensen que puede haber sesgos en la apreciación) que asistieron a esta marcha (algunos a la anterior) y dieron su visión, su diferencia entre las dos marchas: en una, la que era exclusivamente Contra las Farc, se gritaba una sola consigna y había fuerte presencia de la voz y muchas manifestaciones distintas de esa voz con pocas pancartas y mucha camiseta blanca patrocinada por la empresa privada; la otra marcha, la de las víctimas, era más callada y llena de recursos simbólicos como las pancartas, las fotografías y el arte dramático, y las pocas consignas eran las de las agrupaciones de siempre.

Se ha dicho que la primera victima de un conflicto es la verdad, pero creo que la primera víctima en un conflicto es la palabra, ese verbo del que hablan los cristianos. Una de las víctimas de nuestro conflicto es la palabra de las víctimas del mismo. Hoy escuchamos a sus victimarios por doquier, hablan en medio de aplausos ante el congreso (sólo hay un sitio en internet que al parecer recuerda ese bochornoso acto: esfera pública), los sacerdotes bendicen a los asesinos, interrumpen la transmisión normal de televisión y hablan de manos cercenadas o sacan comunicados en periódicos distantes o en páginas web suizas, encierran en campos de concentración con cadenas o desaparecen inocentes en caballerizas, escriben comunicados y ellos escriben columnas de opinión (1 , 2 ...); son los asesinos, ellos escriben poemas. "Madre, nadie contradice a los asesinos. Madre, ellos escriben poemas".
Fotografía de Falena:

FUGA DE LA MUERTE

Negra leche del alba la bebemos de tarde
la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines
silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete
Tu pelo de ceniza Sulamit cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho

Grita hincad los unos más hondo en la tierra los otros cantad y tocad
agarra el hierro del cinto lo blande son sus ojos azules
hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía da mañana te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamit juega con las serpientes
Grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro Alemán
grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire
así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un Maestro Alemán
te bebemos en la tarde y mañana bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro Alemán sus ojo es azul
él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán

tus pelo de oro Margarete
tus pelo de ceniza Sulamit

Paul Celan
De "Amapola y memoria" 1952

La traducción es de José Luis Reina Palazón para la edición de Trotta

martes, marzo 11, 2008

Clap Clap

Me levanto a aplaudir a Claudia López. Pero esta columna se lleva los aplausos y las gracias totales. La única politóloga seria en este país es ella y merece todo el apoyo que se le pueda dar, así sea replicando sus columnas.
Y en esta columna, esa legitimación pública de la pena de muerte en este país de la que nos habla Claudia nos debería hacer pensar, a este país tan violento y ansioso de sangre, y mutilaciones, de manos cortadas de cuerpos vencidos, de pedazos de cuerpo flotando en ríos de tiempo, de serpientes, motosierras y minas y pipetas de gas. Una amiga paraguaya no sabe cómo responderle a sus hijos cuando le preguntan por la guerra en este país y la violencia en los colegios colombianos (eso que estudian en uno de los mejores colegios de Bogotá) y cuando su hija llega a decirle que los niños juegan a la guerra y escucha en los pasillos a la gente deseosa del conflicto se pregunta si no fue un error venir a este país. Otro amigo extranjero dice que somos 'un país putamente violento'. No sé cómo explicar esto en otros países sin que me de vergüenza.
Cada vez nos parecemos más al pueblo romano viendo descuartizados en el coliseo, y nuestro petit emperador cada vez deja de ser Alejandro Magno para mostrarnos la cara de un codicioso Octavio y por mucho más se acerca a un Calígula o a un Nerón. Ahora recuerdo que cuando empezó esta euforia nacionalista y la concentración de poderes, estaba tan empapado de la historia romana que no paraba de pensar en cómo el pueblo de Roma había abandonado La República para darle todos los poderes a un Octavio que lograra la unidad y vencer al enemigo interno. Octavio pasó a gobernar con mano firme. Triunfó y fue llamado el augusto. Augusto pasó a ser su nombre cuando Roma le obsequió el fin de La República y el fue premiado con la corona del emperador.
Ave cesar saludarían luego los romanos a su figura; saludo que fue copiado por los alemanes del III Reich en el Heil, el del famoso Heil Hitler. Todos los poderes de Roma se concentraron en su figura y tras la desaparición del augusto llegó Nerón y luego Calígula, y nadie pudo impedir que los animales destruyeran la nación en medio de un caos sangriento porque el pueblo entero, enardecido había permitido la concetración de poderes y las alabanzas al augusto que había violado todas las leyes internas. Ave Cesar, Ave Álvaro el augusto, Heil diremos después a tu sucesor o a tu tercer mandato.
NUESTRA POLÍTICA EXTERIOR
¿Aprendimos algo de la crisis?
Claudia López. Columnista de EL TIEMPO.

¿Aprendimos algo de la crisis diplomática?
Nunca en la historia de Colombia tres naciones habían roto relaciones diplomáticas con el país en una misma semana. Nunca habíamos violado intencionalmente la soberanía de otro país. Nunca una posición colombiana había sido rechazada unánimemente por el resto de Latinoamérica. Nunca por un incidente generado por Colombia se había argumentado que estábamos desestabilizando la región. Colombia siempre se había preciado de su apego al derecho internacional y hasta teníamos fama de buenos mediadores por nuestro papel en la paz centroamericana. Esa buena reputación de siglos se diluyó en una semana, fruto de los seis años de descuido, desprofesionalización y unilateralismo de la política exterior del actual gobierno.
Del espectáculo tropical de unos presidentes que se amenazan por la mañana y se abrazan por la tarde quedó en evidencia que todos exageraban, que por eso a todos les tocó echar para atrás un poco, que a nuestros gobernantes les sobra de adrenalina personal lo que les falta de estadistas para sus naciones y que Colombia está sola en el discurso antiterrorista en América Latina.
Ningún país latinoamericano compró la teoría de que la amenaza terrorista de las Farc justifica cualquier medio para derrotarla. Tampoco compraron la teoría de que somos un país pacífico, que respondía en legítima defensa o defensa preventiva. Ni siquiera compartieron nuestra afirmación de que las Farc son una organización terrorista. Colombia está sola en ese discurso.
En la declaración de la Cumbre del Grupo de Río se afirma: "Rechazamos esta violación de la integridad territorial de Ecuador y, por consiguiente, reafirmamos el principio de que el territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera fuera el motivo, aun de manera temporal". Y añaden: "Reiteramos nuestro firme compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de todos sus Estados, provenientes de la acción de grupos irregulares o de organizaciones criminales, en particular de aquellas vinculadas a actividades del narcotráfico. Colombia considera a esas organizaciones criminales como terroristas".
La única razón por la que la declaración de la OEA fue menos dura que la del Grupo de Río es porque Estados Unidos es parte de la OEA y no de ese grupo, y fue el único país que apoyó a Colombia. Fue el voto y el veto de Estados Unidos los que ayudaron en la OEA, no el magistral discurso de nuestro embajador. De hecho, en el Grupo de Río tampoco sirvió el discurso del Presidente, a quien le tocó correrse de todas las amenazas de la mañana y empezar a repartir abrazos y disculpas por la tarde, cuando era evidente que estaba solo y la declaración de los demás países iba a rechazar la posición de Colombia.
Por andar nombrando de embajador y cónsul al hijo o amigo de cuanto politiquero pasa por la Casa de Nariño, Colombia tiene, con contadas excepciones, representaciones diplomáticas en el exterior que dan vergüenza; que evidentemente no han hecho el trabajo de explicar nuestra compleja situación y no han sabido vender nuestras razones y políticas. Al equipo de la Cancillería en Bogotá ni siquiera lo consultaron durante la crisis. Ni en Washington ni en República Dominicana estuvo nuestro experto vicecanciller y encargado de estos temas, Camilo Reyes. Al Canciller apenas lo usaron para leer comunicados. Esa es la calidad de nuestra diplomacia e igualmente proporcionales fueron los resultados. La ciega euforia nacionalista dirá que nada importa, que nosotros somos buenos, que los demás son tropicales y hasta pro guerrilleros.
Y para cerrar la coyuntura con broche de oro y no dar margen alguno de duda sobre el alcance pacifista de nuestro gobierno, nos aprestamos a pagar 5.000 millones de pesos a un delincuente de las Farc por matar a otro. En este paraíso pacífico se valida la pena de muerte y hasta se paga por ella. A ver cómo les explicamos a nuestros hijos y al resto del mundo esta otra perlita.

Claudia López