viernes, diciembre 01, 2006

Palabras 2

A Lobo, que le hace falta ver un espacio como éste para rastrear lo que queda de diario y de bitácora a un weblog:

En conversaciones recientes con Jorge Fraga se comentó la siguiente frase que aparecía suelta en un trabajo de grado: ‘La imagen vale más que mil palabras’. Sobre ella decía el autor del trabajo de grado que pertenecía a Parménides. Cuando escuché a Jorge decir en voz alta la consabida frase y comentar que nunca habría adivinado que alguien tan inteligente hubiera dicho tal bobada me dediqué a escuchar. La pregunta era sincera. ¿Qué imagen, sobre todo en el cine de los últimos años, valía más que mil palabras? ¿Qué imagen, sobe todo en el cine, podía condensar frases como ‘mi infancia son recuerdos de una plaza de Sevilla’?

Desde ahí nos vimos abocados los que estábamos en el vecindario a discutir sobre la capacidad de sugerencia de la imagen. Si esta frase era tan cierta frente al periodismo, recordando casos de famosos reporteros gráficos, más bien pocos. Esa capacidad de sugerencia y la vez de velo que consiste en el placer del texto muy pocas veces se encuentra en una buena imagen que cuente una historia. Ni que decir que la escritura cambió del jeroglífico al alfabeto y hoy volvemos (¿un retroceso?) al icono hipertextual. Sobre eso, Jorge defendió su postura en la que muchas imágenes no pueden decir más que bobadas antes que las mil palabras con una frase que suele usar en sus clases sobre el documental para definir la fuerte y poderosa sugerencia de la imagen y las palabras, todo el suspenso que pueden contener, y la belleza también. La frase es la siguiente: ‘La belleza de una mujer consiste en la felicidad que su presencia promete’.

Y bueno, bitácora personal: en días pasados fui feliz. Eso ya dice mucho de la niña.
Ahora, falta ver lo pat-ente según el ente de este estado de felicidad. Sobre esto, un aparte del poema sobre el ser de Parménides, ya que hay tanta gente dedicada a la poesía filosófica:
FRAGMENTO 6:
Necesario es decir e inteligir que lo ente es. Pues es ser
pero nada no es. Te intimo a que todo esto pienses.
Y primero de esta vía de indagación yo te aparto,
pero luego también de aquella por donde los mortales que nada saben
van errantes, bicéfalos: pues el desconcierto en sus
pechos dirige el errabundo noûs. Arrastrados,
sordos a a la vez que ciegos, estupefactos, masas indecisas
para quienes ser y no ser son lo mismo
y no lo mismo, y el sendero de todo es revertiente.

4 comentarios:

CARLOS A. GAMBOA dijo...

En un mundo saturado de imágenes esta frase terminará de antítesis..."una palabra vale más que mil imágenes"..el poema ni que decir, al dedillo, o como diría Parménides: que las doncellas conduzcan mis corceles!!

El Mazo dijo...

Gamboa: esa era la idea, esa era la idea.

jsa dijo...

Este post como pretexto para discurrir. Cordial saludo.

El Mazo dijo...

j.s.a: Bienvenido el debate