miércoles, abril 25, 2007

El cuarto de la última lágrima

"...pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar,.."
R. Bolaño

http://www.eltiempo.com/justicia/2007-04-24/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3525023.html

Vean esta nota y las informaciones relacionadas ahí. Sé que es doloroso, pero también veo las víctimas de las muertes en Virginia en USA y veo en Colombia a un país que de forma tácita apoya esto y quiere mirar para otro lado, un presidente que dice de forma pública que el hubiera sido un buen paramilitar no merece más que desprecio e indignación. Es a este país al que le conviene leer cosas como estas que aparecieron en EL TIEMPO sobre las actuaciones paramilitares en las zonas de desmovilización:

"Luego venía "la instrucción de coraje": repartían a la gente en cuatro o cinco grupos "y ahí la descuartizaban", dice Villalba en la indagatoria. "El instructor le decía a uno: 'Usted se para acá y fulano allá y le da seguridad al que está descuartizando'. Siempre que se toma un pueblo y se va a descuartizar a alguien, hay que brindarles seguridad a los que están haciendo ese trabajo".De los cuartos donde estaban encerrados, las mujeres y los hombres eran sacados en ropa interior. Aún con las manos atadas, los llevaban al sitio donde el instructor esperaba para iniciar las primeras recomendaciones:"Las instrucciones eran quitarles el brazo, la cabeza, descuartizarlos vivos. Ellos salían llorando y le pedían a uno que no le fuera a hacer nada, que tenían familia". Villalba describe el proceso: "A las personas se les abría desde el pecho hasta la barriga para sacar lo que es tripa, el despojo. Se les quitaban piernas, brazos y cabeza.Se hacía con machete o con cuchillo. El resto, el despojo, con la mano. Nosotros, que estábamos en instrucción, sacábamos los intestinos".
"Los que llevaban a El Palmar nunca salían vivos. A algunos los enterraron en fosas lejanas a las viviendas de la hacienda. Aquí había una habitación a la que le decían 'el cuarto de la última lágrima'. Ahí los torturaban, los humillaban, cuenta un habitante de San Onofre. Los que sobrevivían eran conducidos luego a un árbol de monte donde los colgaban, finca adentro, y los tasajeaban como reses para que cupieran en las pequeñas fosas. De las 36 fosas halladas en el 2005, sólo una tenía los restos de cuatro personas. Las demás eran individuales, con una profundidad de 80 a 120 metros y de 60 por 60 centímetros de diámetro. En San Onofre, cuenta un hombre, la energía eléctrica se iba casi todos los días a las 6 de la tarde y todo el mundo se encerraba. Al otro día comenzaban a verse en las calles y las afueras los cadáveres de las víctimas".
"La ola de sangre no se detiene. Los muertos siguen bajando, pero los pescadores, por amenazas, ya no los rescatan. "Ahora uno les da una patada para que sigan", dice uno de ellos.En el Sinú también lograron rescatar cuerpos. "Sabíamos que había uno porque traía chulos encima", recuerda Wálter Galeano Montiel, un arenero del corregimiento Las Palomas, a 30 minutos de Montería. Él llevaba los cadáveres que veía contra la corriente hasta la orilla. En la mayoría de los casos era difícil identificar el rostro del muerto por el plomo y las mordeduras de peces. Muchos de estos cuerpos quedaron como N.N. en Montería".

7 comentarios:

CARLOS A. GAMBOA dijo...

Después de leer esto Auschwitz pareciera ser un preescolar de la barbarie...qué profundo estado de paranoía y destrucción ha colmado nuestro pueblo y qué grado de atrocidad humano permite que estás masacres queden impunes...

El dolor produce rabia, la rabia indignación e impotencia, y la voz sólo puede clamar JUSTICIA.

El mundo debe juzgar esta atrocidad o estaremos nuevo frente a un holocausto

Adriana dijo...

Indignación y vergüenza es lo único que se puede sentir ante semejantes crímenes dignos de hordas primitivas, de seres atroces y despreciables que quién sabe qué les corre por las venas. Y aún así seguimos en un país que defiende a un presidente que, aunque haga todo tipo de alegatos para defenderse y mostrarse como alguien intachable, carece de toda validez con cosas tan absurdas como una estúpida ley que olvida todos los desmanes cometidos y, simplemente, absuelve y premia a los bestiales autores de tanta crueldad, que sencillamente no merece perdón.

Monsieur Valdemar dijo...

Hey Mazo, muy bien tu blog.
El mío empieza hasta ahora, cero visitantes.
Pasate y dejás un saludo.

El Mazo dijo...

Gamboa: Gusto conocerlo. Y de nuevo, toda la razón.

Adri: en desacuerdo, se puede llegar a merecer el perdón, pero nunca se podrán olvidar los hechos. Me da mucha alegría verla por acá.

Monsieur: haré la visita. Un saludo.

falenazul dijo...

Hace mucho tiempo que mis ojitos no veían tu blog...pero bueno, un saludo y un abrazo desde el honorable pueblo de Chía.

Arlovich dijo...

¿Ahora si entienden porqué linkié esto en Colombia Gótica?. Todavía hay una mancha rojiza en mi hamaca.

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Hola Mazo, mucho berraco el hombre ponerse a mirar. Y el relato está impecable, lástima que se vea tan clara la cruda realidad