domingo, septiembre 14, 2008

Tristes presentimientos

El grabado de Goya, cuya fotografía encabeza este post, es titulado como "Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer" y fue robado de la fundación Gilberto Alzate Avendaño un 11 de septiembre. La casualidad de la fecha tal vez permitiera la broma infinita (lo siento por el guiño a David Foster Wallace que murió el día de hoy) de que un comando autodenominado 'Comando Arte Libre S 11' se atribuyera las acciones. Por medio del comunicado "Goya, tu grabado vuelve a la lucha" se realizan una serie de críticas que tocan la noción de lo público del arte y su significado. El texto del comunicado es una vil copia (ah, la broma infinita) de un viejo comunicado del antiguo grupo guerrillero colombiano coocido como el M-19, que fue emitido al momento en que ellos robaron la espada de Bolívar de otro museo hace ya muchos años (muy posmoderno todo ¿no?).

Hace unos meses estuve atento a una investigación periodística sobre la misma Fundación, y los testimonios de sus contradictores me parecían, aunque justos, innecesarios. Los artistas defendían su pequeño gueto tal como lo hacía la directora de la fundación. Mientras esto ocurría, el arte colombiano era dominado por los Botero y los Caro. Claro, también por Doris. Pero aquí se abre una diferencia grande: Botero estuvo pendiente de la Violencia en Colombia, y de la toalla de Tirofijo, y de Guantánamo. Caro le dio una mirada a lo que se prohibe en las embajadas colombianas y Doris estuvo al tanto de una vieja palabra que aparece en la Biblia y en los poemas de Paul Celan, Shibolet o Shibbolet, como quieran escribirlo, la cual servía para diferenciar un trigo de otro, para separar los vivos de los que iban a morir, para separar el norte del sur, los migrantes de los puros. Mientras el arte corría por otros lados, la Fundación y los nuevos artistas se desvivían en sus peleas de A mi no me invitaron al coctel. Idiotas, mientras la pelea por el espacio para exponer y sobre quién se robó el Goya se abre, en otro espacio, conocido muchas veces por su intransigencia y falta de apertura, se inaugura una de las exposiciones más importantes de la década.

En el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), un grupo de artistas de todo el continente se une en sus temáticas con el tema de los desaparecidos en las dictaduras, de los cadáveres insepultos, de aquellso que no han de vovler y las vidas que no pudieron ser. De forma curiosa la exposición es patrocinada por norteamericanos. Ahí se puede apreciar un arte que no ignora su realidad, que no le da miedo observar el abismo (ver). Fui el día de ayer con un documentalista y uno de is jefes a verla. No pude reprimir una lágrima observando las bicicletas vacías en Uruguay, esperando a sus dueños años después gracias a un simple stencil; también vi la bandera chilena en los huesos, hecha con los fémures de los muertos; vi el maniquí colombaino de los años 50 destrozado como los muertos de esa década; vi una escalera al infierno llena de los nombres de los asesinos en Chile; vi fotos del Río de la Plata, tan parecido a nuestro río Cauca; vi cientos de fotografías de antiguas parejas que fueron conducidas a comisarías de la muerte y cuyos hijos podemos ser nosotros mismos al mirarnos al espejo; vi un vaso con agua, alejado tras barrotes, sobre las palabras Tengo sed; vi una vieja fotografía de escuela pública argentina con un destino trazado; vi fotografías judiciales; vi que a los desaparecidos se les esconde con el eufemismo de ser desaparecidos cuando en realidad fueron hechos desaparecer, los desaparecieron. Todo eso lo vi de forma tan clara y luminosa como la cruz gamada roja que se construía,. Todo eso lo vi gracias a un grupo de artistas de todo el continente que sufrieron y no callaron, que trabajaron y no se dedicaron a sus pequeños performances egocéntricos y les importó una mierda si los invitaban o no al coctel. Creo que a Goya tampoco el interesaban los cocteles o quién no era invitado a ellos. Que tristes presentimientos me dan los artistas que se molestan tanto con los cocteles y tan poco con los muertos que los van rodeando.

A veces, la rebeldía y el arte pasan por cauces distintos a los que se pueden leer en esta farsa de rebeldes que pelean por su pequeño gueto en lugar de una verdadera lucha por la libertad. Si quieren hacer algo productivo en lugar de esto deberían ir a ver la exposición del MAMBO y aprender algo, y si quieren ver estupideces y una sarta de tiempo mal gastado, lean lo que hacen los artistas posmodernos que no son invitados a los cocteles y se mueren por eso:

Texto entregado por 'Comando Arte Libre S 11'

Goya, tu grabado vuelve a la lucha. La lucha de Goya continúa, Goya no ha muerto. Su grabado rompe las telarañas del museo y se lanza a los combates del presente. Pasa a nuestras manos. A las manos del arte libre de políticos y apunta ahora contra la imagen de todos esos burócratas explotadores del pueblo. Contra los amos nacionales y extranjeros. Contra ellos que lo encerraron en los museos enmoheciéndolo.

Los que deformaron las ideas de Goya. Los que nos llamarán anarquistas, puristas, maleducados, sinvergüenzas, aventureros, terroristas, bandoleros. Y es que para ellos este reencuentro de Goya con su audiencia es un ultraje, un crimen. Y es que para ellos su grabado libertador en nuestras manos es un peligro.

Goya no está con ellos -los oportunistas- sino con los oportunos. Por eso su grabado pasa a nuestras manos. A las manos de la audiencia que no va a cócteles, que no paga la boleta que cobra la Fundación Gilberto Alzate Avendaño por ver la exposición (¿por qué el lucro? ¿Acaso no es una institución pública?).

Y unido a las luchas de la audiencia del arte no descansará hasta lograr la independencia del delfinazgo de los Alzate y los Moreno, esta vez total y definitiva.
Por eso es necesario que ahora, como hace dos siglos, los colombianos veamos el grabado con que Goya retrato la estupidez española heredada por los criollos ilustrados que solo se liberaron de los chapetones para guardarse sus tierras y títulos pero que juraron de inmediato lealtad ante el Rey de España (y que al menos tuvieron la engañosa suerte de morir como próceres de la Patria).

Sin distingos de ninguna especie invitamos a la audiencia a que nos lancemos a recorrer los caminos de "Los desastres de la Guerra", en lucha por la segunda y completa independencia. Interpretamos al arte cuando recuperamos el grabado de Goya.

El grabado 'Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer' constituye un símbolo que vale más que cien derechos de petición y mil tutelas. Por eso nuestra primera acción consistió en ponerla a circular en manos de la audiencia que lucha por la libertad del arte y quitársela de las manos de estos viles oportunistas y fantoches disfrazados de ilustrados y mecenas: Old Masters Art Brokers y Abad Land Fine Art, la Casa Museo Goya de Fuendetodos, la Diputación de Zaragoza (España), el Alcalde Mayor de Bogotá, la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte y Ana María Alzate, directora de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño.

¡Con la audiencia, con la imagen y sin poder! ¡Presente, presente, presente!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena nota.
Eso mismo presenti debajo de mi ducha.

un saludo,

o-lu
http://socioenlinea.blog.lemonde.fr

El Mazo dijo...

O-lu, que gusto tenerte por acá. Y sí, lo peor es que yo sabía,- bueno, lo presentía -, quién era la persona detrás de esto. La había entrevistado en alguna ocasión y casi que podía sentir como escribía o hablaba. Cuando busqué en Esfera Pública por ese comunicado no me fije en los comentarios y por eso no pude hacer una asociación más rápida. Es una lástima, a mi Lucas Ospina hasta me cae bien, pero creo que aún entendiendo su intervención artística, en verdad la considero inútil, Lucas podría estar haciendo cosas mejores.