lunes, enero 21, 2008

Elementarteilchen

" On pourrait donner le nom d'Enteléchiés à toutes les substances simples, ou Monades créés, car elles ont elles une certaine perfection (échousi to entelés), il y a un suffisance (autarkeia) qui les rend sources de leurs actions internes et pour ansi dire des Automates incorporeles". (Teodicea § 87) Leibniz


Me preparé todo lo que pude: botella de vino, nada de teléfonos, absoluta y garantizada soledad para poder apreciar la película ELEMENTARTEILCHEN, la adaptación de la muy aclamada novela de Houllebecq: "Las partículas elementales" que presentaron ayer en Cinemax. En medio de la casi borrachera producida por el merlot empiezo a decantar mis percepciones personales sobre la película.

La novela cumple con la denuncia de los sentimientos de soledad y amargura del fin del siglo pasado y este nuevo milenio. Pensé, por el que se hubiera convertido en una obra de culto, que era una de esas novelas que por no estar en el canón no servían para los críticos, pero por esta vez me encuentro del lado de ellos, la novela abusa de los flash back como elipsis en la historia y sus descripciones en forma de parodia del lenguaje racional y positivista no aciertan a mostrar la contraparte que ofrecen los personajes, acertando por pura suerte en dejarlos abandonados en medio de este lenguaje, lo que ayuda a acentuar su soledad. La novela no es una de esas grandes novelas que muestran la soledad humana como las de Hrabal, o uno de esos escalpelos al al alma como las de Lobo Antunes, pero cumple en el terreno de la parodia al dar cuenta del abandono humano y contiene en sí gran cantidad de recursos narrativos, casi en exceso, lo que no me hace ser tan entusiasta de la misma y decir que es la mejor novela que me haya leído pero no tanto como para no reconocerle que es un buen libro, entretenido y todo un best-seller, con un agregado de ciencia ficción al final del texto. No así la película.

Una de las cosas que más me quedó impresa de mi lectura de Houllebecq tendría que ver con la desnudez que muestran sus personajes. El gran mérito del autor está en gritarle a todos los miembros la sociedad que son unos reyes, individualistas todos, todos reyes egoístas de su propio mundo, y que todos están desnudos, desnudos y solos. Desnudos en campings New Age, desnudos en los laboratorios científicos, en las clínicas de reposo, en los bares swinger, ante el espejo, en un supermercado, desnudos frente al otro y frente a sí mismos y por tanto temerosos y solos, sollozantes.

Una de las metáforas que más me impactan de la obra es cuando Bruno, uno de los dos medio hermanos por los que transcurre la historia, después de ser expuesto a la comuna hippie en la que vive su madre, en la que todos están desnudos y tienen sexo por doquier, se da cuenta que ese verano no logrará tampoco tener sexo y en su soledad ingresa al cuarto de la madre quien se encuentra con su amante, desnuda bajo la sábana que su hijo levantará para apreciar de rodillas su vulva para luego salir de la casa a masturbarse, y así desnudo y expuesto en su soledad un gato negro le observa y cierra los ojos en el momento de su eyaculación, lo que ocasiona en Bruno la reacción de coger una gran piedra y hacer estallar la cabeza del animal. Soledad y amargura atraviesan por la desnudez y se transforman en ese malestar que es denunciado por aquel gato cerrando los ojos. Y ahí falla la película, primero al evitar gran cantidad de las escenas de desnudos que contiene el libro, pues, a mi modo de ver, las escenas de desnudez son fundamentales para dos personajes que no pueden aspirar a estar en ese mundo y la sensación de soledad se encuentra ligada a su desnudez. El gato, en mi apreciación, denuncia esa desnudez y por eso muere a manos del joven Bruno, cosa que la película subsume en el relato de la crisis nerviosa del personaje ya adulto ante su psicóloga.


La trama busca recuperar, como si de un documento histórico habláramos, la vida del hombre más importante del siglo XX, Michel Djerzinski, matemático y biólogo y el otro medio hermano de la novela. Un hombre que sólo era producto de su época y se adelantó a ella para separar el sexo de la reproducción, como más adelante lo desarrolla la parte más elaborada de ciencia ficción que se ha djado entrever en algunas partes de la novela. Su vida y la de su medio hermano nos es mostrada por un narrador que pareciera tener, al momento de hacer el ejercicio de leer en voz alta la novela, la misma voz que el narrador del canal Discovery. Eso da cuenta de la burla y la parodia a la que se somete de forma crítica por reducciones la historia y la filosofía de la segunda mitad del siglo XX. En una larga lista de deudas por saldar cae un Deleuze, un Foucault, mayo del 68, la crítica feminista y las revoluciones culturales en la que queda sólo bien parado ante los personajes un Aldous Huxley como un personaje incomprendido por haber escrito 'Un mundo feliz' como crítica cuando debía ser una utopía social, utopía social que pareciera plantear el mismo Houllebecq en su propia noción de pesadilla. Los críticos literarios tacharon entonces este libro como racista, fascista, y cuando se critica al anarquismo y Bakunin sólo sirve para una frase que da la bienvenida a un campo New Age lleno de hippies viejos y cincuentonas feministas que se mueren por machos latinos, no hacían falta de ver las reacciones de la izquierda. Tendrían igual cosa que decir los religiosos - de cualquier fe - , los árabes o los brasileros. Pero en la novela se logra construir, en medio de una gran cantidad de información filosófica, científica, sociológica, histórica y etc, la sensación de soledad del hombre contemporáneo.


" (...) Tenía un poco de sueño; la luna se deslizaba sobre la ciudad dormida. A una palabra suya, lo sabía, Bruno se levantaría, se pondría el chaquetón y desaparecería en el ascensor; siempre había taxis en La Motte–Piquet. Al considerar los acontecimientos presentes de nuestra vida, oscilamos constantemente entre la fe en el azar y la evidencia del determinismo. Sin embargo, cuando se trata del pasado, no tenemos la menor duda: nos parece obvio que todo ha ocurrido del modo en que, efectivamente, tenía que ocurrir. Djerzinski ya había superado en gran medida esta ilusión perceptiva, relacionada con una ontología de objetos y de propiedades, solidaria del postulado de objetividad fuerte; y sin duda por eso no pronunció las palabras, sencillas y corrientes, que habrían puesto punto final a la confesión de aquella criatura lacrimosa y destrozada, a la que le unía el vínculo de un origen genético compartido a medias, y que esa noche, tumbado en el sofá, había excedido por mucho los límites de la decencia que requería, implícitamente, una conversación humana. A Michel no le guiaban ni la compasión ni el respeto, pero tenía una intuición débil e indiscutible: aquella vez, a través de la patética y tortuosa narración de Bruno, iba a perfilarse un mensaje; se dirían ciertas palabras, y esas palabras tendrían —por primera vez— un sentido definitivo. (...)

Otro falló consiste en eliminar ese narrador omnisciente en tecera persona que habla en pasado y que es tan importante para el lenguaje en que se construye el texto. La película entonces se monta en diversos momentos de presente que se van interpelando en uno u otro flashback, que se deja ver bajo un exceso de colores y de música cliché de la época (más música norteamericana que suena extraña para un libro de origen francés y de adaptación alemana), y como no se pueden mostrar todos los flashbacks se suprimen escenas de los personajes cuando eran más jóvenes para ponerlas en su vida adulta y esto elimina esa sensación que quiere transmitir el autor a que un sólo contacto humano y una decisión distinta en su vida hubiera bastado para evitar el desenlace de soledad y amargura, de humillación, represión y masturbación. Si el joven Bruno hubiera decidido coger la mano de una niña en el cine en vez de tocar su muslo desnudo con apetito sexual no habría tenido ese primer rechazo que lo lleva a buscar en los burdeles y en los escenarios swinger eso que es elemental; si el joven Michael se hubiera atrevido a besar a su vecina (interpretada de buena manera en la película por una ya muy vieja Franka Potente - aunque está bien decir que todas las actuaciones son muy buenas-) y abandonar esa soledad que lo consume por más de 25 años la historia de los dos los habría llevado a encontrar eso elemental que se les escapa.

El libro de Houllebecq, plagado de excesivos recursos técnicos, es hiriente y provocador, grita en su desconsuelo y bajo la metáfora de las teorías de las partículas elementales de la física contemporánea aplicadas a la biología muestra eso elemental que el hombre ha dejado perder en su individualismo. La película alemana no grita y se transforma en nostalgias y escenas melodramáticas, y aunque no siguió al pie de la letra las escenas del texto, su problema no está en la construcción del guión sino en olvidar al momento de la puesta en escena desnudar tanto externa como internamente a sus personajes para demostrar que esa soledad se parece mucho más a un abandono, y si el hombre está abandonado sólo quedarían esas discusiones religiosas por las que la película no se inclina mucho pues es en ese abandono del género humano en que se adivina una presencia divina que lo deja abandonado. Si el hombre está abandonado, desnudo, ¿quién lo abandona?, ¿Dios? ¿la historia? ¿el gato negro?, discusiones que la película evita pues al mostrar lo más cinematográficamente la historia no deja pie a la pregunta acerca de lo elemental que se nos está escapando.

(...) El verano del 89 pasamos las últimas vacaciones juntos, en el Club Méditerranée. Me acuerdo de los ridículos juegos que organizaban a la hora del aperitivo y de las horas que pasaba en la playa mirando a las tías; Anne charlaba con las demás madres de familia. Si se tumbaba boca abajo, se le veía la celulitis; si se tumbaba boca arriba, se le veían las estrías. Estábamos en Marruecos, los árabes eran desagradables y agresivos, el sol calentaba demasiado. No valía la pena acabar con un cáncer de piel por pasarme las tardes haciéndome pajas en la cabaña. Victor aprovechó la estancia, se lo pasó muy bien en el Mini Club... —A Bruno se le volvió a quebrar la voz—. Yo era un hijo de puta, y lo sabía. Lo normal es que los padres se sacrifiquen. Yo no conseguía soportar que se acabara mi juventud, no podía soportar la idea de que mi hijo iba a crecer, iba a ser joven por mí, y que a lo mejor iba a tener éxito en la vida cuando la mía era un fracaso. Quería volver a ser una persona.
—Una mónada... —dijo Michel en voz baja.
Bruno no contestó y terminó su vaso.
(...) "

No sobra decir que la historia del texto se desarrolla en un futuro y está dedicada al hombre y a su desaparición. La película parece ser optimista y abre el futuro de las vidas indivudales de los personajes, cosa que de plano no puede exisitir ante el texto en el que el hombre, como especie, deja de exisitir, pero no como una simple decadencia sino como si esa decadencia y soledad y amargura y humillación fueran un impulso vital que lo llevar a su perfección que es su desaparición como especie para ser reemplazada por una mejor especie. El libro es un tanto cínico y descorazonador, la película es nostálgica y trágica al mismo tiempo que optimista, el libro es provocador y la película busca conciliar en la emoción de sus personajes. El libro, como dirían enla costa colombiana, no es la gran cosa pero ajá, y de la película si me voy muy decepcionado al pensar que podría haber sido más provocadora que el texto mismo.

miércoles, enero 16, 2008

Leyendo 2666

Lobo me regaló en estas navidades el 2666 de Bolaño. Voy aún en la parte de los crímenes y he leídio lo que he podido sobre los asesinatos de mujeres en esta región: unas cuantas crónicas de Gatopardo, algunos estudios académicos, unido esto a recuerdos de conversaciones con personas que habían vivido o pasado por la zona de frontera entre México y Estados Unidos.

Revisando la prensa local del estado de Sonora en México el día de hoy, 16 de enero de 2008 se encuentra:

- Periódico 'El Imparcial' de la ciudad de Hermosillo:

Asesina hombre a esposa en la colonia Altares

HERMOSILLO, Sonora()

Después de varias horas de haber privado de la vida a su esposa a quien ahorcó con una bufanda, un hombre fue detenido por agentes de la Policía Estatal Investigadora, y puesto a disposición del Agente del Ministerio Público del Fuero Común especializados en delitos de homicidios.

El presunto homicida fue identificado como José Ignacio Correa Villegas, de 23 años de edad, quien tiene su domicilio en la calle Chimalpopoca número 21, de la colonia Cuauhtémoc.

Familiares de la víctima, identificada como Beatriz Elena Borbón Arvizu, de 23 años de edad, pusieron del conocimiento de los hechos, luego de que localizaron a la mujer en el interior de una vivienda ubicada en la calle Leobardo Chaidez Olvera esquina con Pedro Vega Ibarra, número 106, de la colonia Altares.

De acuerdo al reporte de los familiares de la víctima, llegaron hasta el domicilio de la mujer para saber como se encontraba debido a que desde un día antes no se había reportado con ellos.

Al iniciar con las investigaciones, los elementos de la Policía Estatal Investigadora lograron establecer la identidad de la pareja sentimental de la ahora occisa, quien se encontraba en su domicilio particular.

Luego de ser interrogado sobre la muerte de la mujer, Correa Villegas confesó haber dado muerte a Borbón Arvizu, debido a que sostuvo una discusión por problemas familiares.Explicó que en un momento de la discusión, la tomó de una parte de la bufanda que ella traía puesta con la cual la asfixió hasta darle muerte, y después salir del domicilio para refugiarse en su casa. (...)

- Periódico 'La Crónica' de San Luis, Río Colorado, hoy 16 de enero de 2008:

Investiga PGJE crimen de mujer
Ministerio Público trabaja en pruebas periciales; hay una persona detenida
Por Santiago Barroso Alfaro
Investiga PGJE crimen de mujerMinisterio Público trabaja en pruebas periciales; hay una persona detenida.
Al menos una línea “segura” de investigación, posé la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en relación al asesinato de la mujer de 70 años que residía en el callejón Durango y la calle Sexta, aseguró Miguel Ángel Ríos Méndez.
El titular de la Agencia Segunda del Ministerio Público del Fuero Común, ventiló que la Fiscalía estatal cuenta con elementos de peso para deslindar responsabilidad en el homicidio, sin embargo, prefirió respetar el sigilo de la indagatoria.El domingo por la noche, Teresa Cuevas de Santacruz fue encontrada sin vida en el interior de su domicilio.
Uno de sus hijos, Mario Jesús Santacruz, forzó la puerta de herrería, luego que no había sido vista desde hacía más de doce horas.El Médico Legista de la PGJE determinó que la víctima contaba con heridas punzo cortantes y penetrantes a la altura de la cabeza, el tórax, el abdomen y la mano izquierda, que le provocaron la muerte.
El cuerpo sin vida se encontraba boca abajo y en cuclillas, en medio de un charco de sangre.
El presunto asesino habría escapado con rumbo desconocido a bordo de una camioneta Ford, Escape, color gris, modelo 2005, propiedad de la occisa.El Ministerio Público confirmó que la Policía Estatal Investigadora (PEI) logró la detención de una persona de sexo masculino, sin embargo, hasta la mañana de ayer no se había determinado su probable participación.

VíctimaTeresa Cuevas de Santacruz.
Edad70 años.
DomicilioCallejón Durango y calle Sexta.
MóvilSe desconoce.
Indicó que la PGJE trabajaba en las pruebas periciales pertinentes al tiempo en que avanzaba en la recopilación de testimonios de familiares y otras personas.

jueves, diciembre 20, 2007

X-MAS SUCKS

Tom Waits & Peter Murphy - Christmas Sucks!

Song Name: 'Tom Waits' & 'Peter Murphy' – Chritsmas Sucks
Album: Boy, Get That Stocking out of Your Mouth!

En realidad son Porn Orchards cantando como si fueran Waits y Murphy su canción “This holiday season”


Oh, give me a noose I can hang from the tree
I need no excuse to end my misery
This holiday season is all the more reason to die

Oh, pull up a stool and an ear to a fool
Once found some solace in the season of yule
This holiday season is all the more reason to cry

I put on my mittens, one green and one red
And I walk alone where they bury the dead
The snow falls as I breathe
It's a Gothic, death-rock Christmas eve

The bottle is empty
The sleigh has a flat
The stripper in my bed is ugly and fat
Her tassels are tangled and what's worse
My jingle won't jangle

This time of the year makes me sick to my guts
All this good cheer is a pain in the nuts
When it's your career to be down in the dumps
Tidings of comfort and joy really suck

I feel like St. Nicholas is pulling my leg
This thing we call "Christmas" is a sorry black plague
This holiday season is
All the more reason to die

martes, diciembre 18, 2007

I hate fucking christmas






- LISTENER SPKF: HEY**I SEE SPIDER JERUSALEM! - AS THE CITY PREPARES TO WIND DOWN FOR THE WINTER FESTIVALS, SPIDER, TELL US ** WHAT ARE YOUR PLANS?
- SPIDER JERUSALEM: PLANS?
- L: FOR THE WINTER?
- SPIDER JERUSALEM: NONE
- L: NO CHRISTMAS? NO HANUKKAH?
- SPIDER JERUSALEM: NO
- L: NO FESTIVAL OF WINTER HEARTS? NO WILD HUNT? NO THREE-NIGHTS-OF-HANDS-CLASPED-AGAINST-THE-COLD?
- SPIDER JERUSALEM: NO
- L: NO DRINK-MY-URINE DAY?
- SPIDER JERUSALEM: FUCK OFF. * NO FAMILY* NO GIRLFIREND* NO FRIENDS* NO LOVE * NO HOPE * NO POINT * AND SANTA CLAUS IS DEAD! I KILLED HIM! * I KILLED HIM WITH THIS * AND I LEFT HIS STINKING CORPSE IN AN UNDERGROUND CAVERN WHERE IT IS RAPED BY HUNDREDS OF TOXIC-EFFLUENT-CRAZED GILA MONSTERS EVERY SECOND OF EVERY DAY!!
- TV: SIX THOUSAND TRAUMATIZED CHILDREN TAKEN TO HOSPITAL AFTER JERUSALEM INTERVIEW – TV STATION CLAIMS FORCE MAJEURE – JERUSALEM´S EDITOR STILL UNAVAILABLE FOR COMMENT… * IN HAPPIER NEWS, DRINK-MY-URINE DAY ATTRACTED RECORD CROWDS THIS YEAR---

domingo, diciembre 16, 2007

I Hate Christmas

Muchas gracias a quienes se preocuparon en la ausencia. Ahora tengo un poco más de tiempo y me acordé que existía este espacio. Como no tengo mucho que decir, o mejor, se me olvidó cómo hacerlo en un blog, durante este mes sólo dejaré algunas referencias externas a la navidad y mi particular aprecio a estas fiestas. Las primeras referencias son de Spider Jerusalem, conocido a través de Winter:
"My name is Spider Jerusalem. And I fucking hate Christmas"

miércoles, octubre 17, 2007

Burn my shadow

Por hoy este blog vuelve a ser personal y hace un resumen de mi vida en el último mes con dos videoclips que pertenecen a unas canciones de UNKLE.

1. Burn my shadow



I have burned my tomorrow
And I stand inside today
At the edge of the future
And my dreams all fade away

And burn my shadow away

Fate’s my destroyer
I was ambushed by the light
And you judged me once for falling
This wounded heart arrives

And burn my shadow away

When I see the light
True love forever

Burn my shadow
Oh burn my shadow away

And burn my shadow away
Oh how I loved you



2. Rabbit in your headlights




I'm a rabbit in your headlights
Scared of the spotlight
You don't come to visit
I'm stuck on this bed
Thin rubber gloves
She laughs when she's crying
She cries when she's laughing
Fat bloody fingers are sucking your soul away

I'm a rabbit in your headlights
Christian suburbanite
Washed down the toilet
Money to burn
Fat bloody fingers are sucking your soul away

If you're frightened of dying and then you hold on
You'll see devils tearing your life away
But, if you've made your peace
Then the devils are really angels
Freeing you from the Earth... from the Earth

White worms on the underground
Caught between stations
Butter fingers
I'm losing my patience
I'm a rabbit in your headlights
Christian suburbanite
You got money to burn
Fat bloody fingers are sucking your soul away... away... away

domingo, septiembre 23, 2007

Gary Gilmore´s Eyes

Una historia de Punk, literatura y sobrevivientes como un ejército de muertos vivientes contra el sistema.

En 1992 Rafael Chaparro Madiedo ganó el Premio Nacional de Literatura con su novela "Opio en las nubes". Sobre ella circuló el mito de que había sido escrita en un mes de encierro del escritor. Aún recuerdo ver una fotografía de Chaparro en su invitación a la fiesta de boda; era una polaroid con un ambiente soleado y Chaparro vestía un pantalón blanco y una camisa azul en la legendaria Plaza Che de La Habana, abrazaba a su Ava. En esta fotografía Chaparro se veía calmado y asemejaba ser más como uno de esos escritores del estilo de Bowles, serenos y reposados en su escritura. Si el mito es cierto, entonces Chaparro vivió las aventuras de sus personajes y maduró con ellas las historias que circularon primero en forma de cuentos, en largas conversaciones telefónicas con amigos y novias. Esa rumba dura de “Opio en las nubes” existió en Bogotá. La escena punk londinense se respiraba en algunos bares. En ellos Chaparro debió escuchar la escena que se sentía en el Roxy de los 70´s. Uno de los grupos que se puede oir en el fondo de “Opio en las nubes” es The Adverts.


En particular, una de las canciones de The Adverts, “Gary Gilmore´s eyes” prefigura varios capítulos de la novela. En el capítulo “Una ambulancia con Whisky”, el personaje de Sven muere al ingresar al hospital, mientras su fantasma sobreviviente a la experiencia nos cuenta que en la ambulancia se enamora de la enfermera, como el propio personaje de la canción de The Adverts yace en una cama de hospital esperando tener unos nuevos ojos. Sven, que así se llama el personaje central y narrador de este capítulo, relata el momento, con esa rapidez que no da espera a poner puntos y guiones para aclararnos los diálogos. Sin la mayúscula inicial surge una conversación entre los médicos y Sven y entre Sven ya muerto y el lector/escucha de la historia, una rapidez ganada de los saltos y los intercambios del pogo en el Roxy, en los no acordes del punk y su irreverencia para irrespetar la ortografía y poner preguntas con un comienzo tan lejano que no aparece en el texto:

“Después me llevaron al quirófano y varios médicos con cara de ballenas blancas se me echaron encima, fresco locos les dije, grave asunto dijo uno de ellos y giré en la cabeza y en la puerta vi a la enfermera que me mandaba un beso con las manos, con la punta de los dedos. Estiré los brazos. Hice lo posible por atrapar ese beso invisible que venía hacia mí y creo que lo atrapé porque sentí un calorcito en la palma de las manos cuando lo agarré y mierda volví a mirar hacia atrás y allí estaba la enfermera y me dijo adiós con las manos y deseé no morirme, deseé en ese momento con todas mis ganas ser el conductor de esa ambulancia para verla todos los días, para decirle oye preciosa me quieres?, para cantar junto a ella Spend the night together en las mañanas de sol, pero en ese momento morí”.

Sven, ya muerto, camina por las ruinas de la ciudad y conoce a Max, otro sobreviviente como él. Max fue un amigo personal del Gary Gilmour de la historia, “Gary Gilmour, condenado a la silla eléctrica. Gary tenía unos ojos azules profundos”[Gamboa en un comentario menciona que max es el nombre de una de las víctimas del asesino Gilmore]. Ese Gary Gilmour con ese algo extraño en la mirada que se adivinaba en su silencio no parece ser el mismo que el Gary Gilmore de la vida real que fue condenado a ser fusilado en 1976 (como ya no los advierte el prólogo de Fabio Rubiano a esa edición que surge tras la muerte del autor, el que el Gary Gilmour de la novela sea ejecutado en la silla eléctrica es más acorde con el ‘voltaje’ de su vida), siendo uno de los primeros condenados tras la reinstalación de la pena de muerte en Estados Unidos. La propia historia de Gary Gilmour/Gilmore se narra también,3 años después de la historia, en un escrito de Norman Mailer titulado “The Executioner´s Song”. En la vida real, unos minutos después de la muerte de Gilmore una persona recibió sus córneas en un transplante y esto hace que una parte de Gilmore sea sobreviviente a la tragedia. El episodio de los ojos de Gary Gilmore da origen a la canción de The Adverts y al capítulo de la novela titulado “Los ojos de Gary Gilmour”.

En los capítulos siguientes el mismo Gary Gilmour llega a hablar y compartir con Sven y con Max en las ruinas de la ciudad en las que se yergue el Café del Capitán Nirvana. Todos son a su manera unos sobrevivientes. El ensayista Greil Marcus habla en su libro “Rastros de Carmín. Una historia secreta del siglo XX” de los contextos del surgimiento del punk en Inglaterra, (en donde se relaciona al Dadaísmo y a la Internacional Situacionista como precursores del cambio de mentalidad necesario para la aparición de The Sex Pistols) como una verdad que sólo podía experimentarse en su lado negativo, en que lo bueno ahora era malo, en que el asesino era el héroe, la fama era la infamia, y a falta de abrigo los punks llevaban la ropa desgarrada. Como dice Marcus, “En este nuevo mundo, en el que el suicidio era de pronto una palabra en clave para indicar que lo que habías hecho iba en serio, nada podía estar más en la onda que un cadáver, a excepción de los acaudalados supervivientes que veías en la calle cada día; aquellos a quienes habías pagado para ver en la sala de conciertos la noche anterior eran cadáveres ambulantes”. Marcus, tras recordarnos la distinción que hace Adorno sobre la desproporción entre la vida racional y la posible determinación racional de la vida como una enfermedad, nos deja con esta frase “En otras palabras, el único superviviente bueno era el superviviente muerto”. Sin en el punk no valían los acordes y las afinaciones musicales era porque más que una experiencia musical era una experiencia social de aquellos que asumían su condición de supervivientes (no es de extrañar nos dice en otros apartes Marcus que existan en ese momento antecedentes de canciones como “I Will Survive” frente a la experiencia de Hiroshima). Es en este momento en que frases que rondan el mundo actual como “El Punk No Ha Muerto” cobran otro sentido, y en el que observar esta cultura a la luz de la anarquía y los movimientos antiimperialistas no es algo de etnografía arqueológica ocupada en desempolvar crestas de dinosaurios de la prehistoria de los setenta. Si a la sociedad no le importaba la muerte y el No Futuro de esta generación, pues venían entonces como zombies a aterrorizar a los sentidos de una generación ya pasada.

El ritual del sobrevivir se hace más claro en la novela, cuando Chaparro nos lleva por esos bares que pueblan las calles (en los que debió haber escuchado a los Sex Pistols, a The Clash) y en particular se aprecia esta descripción en el Bar La Gallina Punk:

“(…) Una vez al año se lleva a cabo la celebración del No Futuro y entonces se reúnen, cierran el bar, ponen Sex Pistols toda la noche trip trip trip y a la media noche se cogen a patadas en las huevas, porque no hay caso a seguir procreando desempleados y claro, cuando suena God save The Queen, un elegido se abre las venas y después lo sacan a la calle entre tres o cuatro y lo llevan corriendo y el punk va regando su sangre por esas calles llenas de calor, odio, pestilencia, fango y desolación. Le dan tres o cuatro vueltas a la manzana y cuando ya se está muriendo trip trip trip, mierda directo al hospital a urgencias. Claro, allá los médicos ya se conocen la historia y lo alcanzan a suturar con puntos. Luego de dos horas llevan de regreso al punk al bara La Gallina Punk y éste muestra con orgullo los puntos de su brazo qué punk trip trip trip y se cogen a patadas hasta el amanecer, qué cosa tan seria”.

Frente a la condena a esta muerte en vida que da el sistema capitalista se levantaba ahora la voz de la anarquia unida al punk como si de un ejército de muertos vivientes se tratara. A este club de los sobrevivientes muertos ingresó Chaparro Madiedo luego de escribir su obra, muerto a los 32 años. En la última aparición de uno de sus personajes de la novela “Opio en las nubes”, Alain deja un diario en que se puede leer “Mayo 23. Ya lo tenía decidido. Tenía reservación para ir al Club de los muertos”. Esto nos abre las puertas para ver a un personaje vivo por siempre como Sven, Max y Gary Gilmour.

En la sociedad actual, la figura de la experiencia fue sublimada por la idealización de la misma. Toda historia la escriben los vencedores. En la filosofía la cuestión no fue diferente, como no los hace saber Onfray en su visión de la Historia de la Filosofía. Al ver la versión de los vencidos encontramos todos aquellos epicuristas y hedonistas que perdieron en su concepción materialista del mundo frente al idealismo platónico. No es de extrañar que el propio Marx iniciara su crítica materialista desde el estudio de su tesis de grado “Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro” y que la visión de un comunismo libertario apoyado en esta expereincia se hiciera presente en la visión anarquista de la cual va a beber luego el Punk con la figura del Durruti español en Inglaterra o, como se aprecia en uno de los videos de los conicertos de The Sex Pistols, con el retrato de Marx y la bandera anarquista pegados a la ropa de uno de sus integrantes con un gancho imperdible traído desde los posters de Mayo del 68 para coser la boca de la Reina de Inglaterra.








La división entre el sujeto y el cuerpo hizo carrera en el mundo occidental. Dividimos el cuerpo del alma y eso permite hoy dividir el sujeto del cuerpo y que en televisión, cuando apreciamos los muertos de Irak, o cuando vemos los cadáveres de los muertos del conflicto colombiano, observemos cuerpos si sujeto sin que nos interes saber qué persona es la que yace oculta tras una lona negra, y si amó, sufrió, lloró o (con seguridad) se rió del mundo más de una vez. Esa risa de los muertos es la que nos deja alguna vez escuchar Los Sex Pistols. Pensar hoy de nuevo la experiencia es lo que nos permite integrarnos a sentir en un mundo que nos ha desconectado. El enfrentamiento al sistema capitalista no proviene de los ejércitos armados nacidos en la misma lógica de la modernidad y criados en el idealismo, proviene de sentir de nuevo la experiencia de la pobreza y la riqueza desigual, sentir la experiencia de aquellos muertos en Irak y en Colombia. A través de la experiencia recuperamos el sentido de la política como ese vivir entre. La figura del sobreviviente se torna entonces central para lograr entender las salidas a la crisis actual y escuchar a los sobrevivientes es la figura que subyace a la novela de Chaparro Madiedo, cuando nos pone a escuchar el punto de vista de un muerto en la ficción como Sven que puede ver a través de los ojos de un muerto de la vida real como Gary Gilmore. Ver a través de los ojos de Gary Gilmore puede ser una metáfora para entender hoy una forma de unir el lazo social de la experiencia.

A propósito de "Opio en las nubes", se sabe que se está trabajando para llevar al cine la novela, y el primer arte se vería como esto: